25/02/10

Volvemos

Después de varios días de descanso vuelve Política y Pelotas. A partir del lunes 1 de marzo a las 20 en FM Identidad 92.1. Los que están lejos de la Capital pueden seguir el programa por la web de la radio: www.fmidentidad.com
 

31/01/10

La lista




Clarín y Perfil hablan de la lista de poderosos que compraron dólares en octubre de 2008. Por si alguien la quiere, aquí está.

29/12/09

Programa del 28 de diciembre


Descargate el último programa de PYP a tu PC desde este link.

24/12/09

El concurso 140 y los jueces del poder

Por Olegario Fuentes*
 

¿Qué es más importante, el tramposo o la trampa?.- Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que desde el inicio de la historia humana hubo quienes pretendieron llegar a las metas que se propusieron utilizando atajos o caminos "alternativos", son solo tramposos.

 Personajes que, sin duda, deben ser sacados del juego en bien del propio juego, ya que si nadie respeta las reglas, o las reinventa, no tiene sentido jugarlo porque entre otras consecuencias nunca se sabe quien gana.

 Ahora bien, que es más nocivo, la existencia de quienes quieren llegar por la vía fácil o que quienes reivindican el "juego limpio" permitan que existan sistemas o procedimientos que son una trampa en si mismos.

 En estos día trascendió periodísticamente que la justicia contencioso-administrativo federal de la ciudad de Buenos Aires había ordenado al Consejo de la Magistratura que suspendiera los plazos del concurso N° 140, por el cual se esta cubriendo cuatro vacantes en los juzgados federales penales de la ciudad de Buenos Aires, en virtud que se sospecha que dos participantes sabían de antemano el caso practico que se utilizaría en el examen escrito que forma parte del proceso de selección y hasta tanto se demostrara si esto era cierto o no.-

 Algunos días atrás, otro Juez había ordenado el cruce de llamados y correos electrónicos entre los participantes del concurso y los miembros del jurado (dos jueces de instrucción, un camarista y un académico)-

 Los periodistas que trataron el tema lo plantearon, en general, de una forma tal que las luces recaen en los sospechosos de ser tramposos; los miembros del Consejo de la Magistratura que quieren "salvar" el concurso van por una senda similar; en última instancia el razonamiento es que, si de una u otra forma los sospechosos no son seleccionados, el proceso se sanea y todos somos felices.

 Lo que nadie dice, es que el punto importante, no es la existencia de tramposos en el concurso, sino que existan quienes facilitan la trampa o dicho de otra manera aquí no están cuestionados personalmente solo los participantes sino además el o los integrantes del jurado que posibilitaron la trampa en este concurso en particular y los que diseñaron un sistema de selección que permite este tipo de situaciones.

 Frente a este hecho y a un hecho similar ocurrido meses atrás, en un concurso en el interior del país llevó al Consejo a modificar el reglamento de concursos, pero hizo más de lo mismo ya que sostener que la selección de magistrados tiene que estar basado principalmente en la determinación de cuanto, los postulantes, saben de derecho (no es menor el detalle que existe una Universidad que ya ha dicho que por ser abogados, son peritos en la aplicación del derecho positivo y que sendos colegios profesionales de colegas los habilitaron para  ejercer la profesión) es un error que no salva el hecho que solo el ejercicio efectivo de la Magistratura demuestra la aptitud del candidato en su desempeño.-

 Si se quiere impedir la trampa, ya que ser tramposo es una elección personal que no puede ser prevenida por las instituciones, lo que hay que reformar es el concepto con el que se aborda el proceso de selección de los jueces de tal manera que los que acceden a ese puesto cumplan con el viejo aforismo que define las características de un buen juez: que sea una buena persona, que sea honesto y si sabe derecho mejor.

 Que el hecho que a través del concurso N° 140 se pretenda cubrir las vacantes de los juzgados federales que tienen competencia para investigar los delitos económicos cometidos por funcionarios federales en el ejercicio de sus funciones solo agrava una situación estructuralmente mal concebida.

 
 
*Dr.Olegario  Fuentes es alguien que conoce Tribunales pero que prefiere ocultar su verdadera identidad para salvar el trabajo que le permite alimentar a sus hijos. Y obviamente es fanático de PyP.

20/12/09

Programa del 14 de diciembre


Descargate el último programa de PYP a tu PC desde este link.

19/12/09

Messi y Estudiantes

Messi no la tocó, hasta que la tocó y definió el partido. Una solo, o dos a lo sumo. Eso fue todo, pero una de ellas fue el tiro del final. Y además "Leo" definió con un toque de genialidad. Y para eso está. Para una, dos o tres jugadas por partido. ´
Estudiantes hizo todo lo que pudo. Un primer tiempo de táctica pura y un segundo tiempo muy metido atrás. Obligó al Barcelona a tirar centros. Y quien a centro mata a centro muere. Estudiantes estuvo a un minuto de ser el mejor equipo del mundo. No pudo. Pero murió de pie. Messi lo pechó. Y fin de la historia. 

13/12/09

Cambiaso

O.L
Alguna vez, allá por 2002, Adolfo Cambiaso y Bartolomé Castagnola, jugadores de polo de La Dolfina, decidieron cortar la mala racha de finales perdidas en Palermo y cambiaron los colores de la camiseta de su equipo. Dejaron un blanco y azul y pasaron al verde y negro, igual a la camiseta de Chicago. Es que Castagnola pasó años de infancia y adolescencia en Mataderos y se encariñó con Chicago.
Cuando leí que La Dolfina tenía la camiseta de Chicago, llamé a Cambiaso y lo invité a ir a ver un partido a Mataderos. La Dolfina llegó a la Final de Palermo en 2002,  luego de ganarle a Ellerstina. Cuando bajó de su caballo al terminar aquel partido, Cambiaso me regaló su camiseta verde y negra. En la Final, unos cien hinchas de Chicago estuvimos alentando al equipo de Cambiaso, Castagnola y los hermanos Merlos. Y La Dolfina fue campeón por primera vez.
Desde entonces sigo con atención lo que pasa en el mundo del polo. Un mundo que aparece lejano en lo social, pero cercano en lo deportivo. Se pone huevo, hay talento, drama y todos quieren ganar.
Ayer tuve la suerte de estar en la primera Final perfecta de Palermo. Estuve en  la platea Central donde. Y allí llevé mi camiseta verde y negra, para intentar, desde afuera, apoyar con alguna cábala. Con esa camiseta Cambiaso ya le había ganado a Ellerstina. Ganó La Dolfina con gol de oro de Aguerre. Lo de la camiseta fue apenas una anécdota.  

10/12/09

La Presidencia que no fue

Por Sergio Berensztein*

Desde que se generalizó en las últimas décadas el uso del marketing político en la planificación de las campañas electorales, los temas que instalan los candidatos, en la Argentina y en el mundo, suelen pasar a un segundo plano en sus gestiones. Los candidatos dicen aquello que los electores quieren escuchar para lograr los votos para ganar, postergando sus verdaderas opiniones y hasta contradiciendo sus valores más profundos: lo importante es ganar y, para ello, hay que ser pragmáticos.

Así, la noción de que se trata "sólo de promesas de campaña" ha contribuido a minar la credibilidad del proceso electoral, a tal punto que se pone mayor énfasis en el mensajero (la persona, su historia, su imagen) que en el mensaje. Importa más el continente que el contenido y se empobrece así el debate de ideas, principio fundamental de la democracia deliberativa.

Tal vez esta tensión ?tan trascendental como preocupante? explique, en forma parcial, la notable brecha entre las promesas de campaña de Cristina Kirchner y lo que ocurrió en esta mitad de su gestión presidencial. Aquellas promesas que apuntaban a mejorar la calidad institucional y la distribución del ingreso, así como a reinsertar la Argentina en el mundo, quedaron marginadas por un gobierno que se empeñó en profundizar los aspectos más controversiales del período 2003-2007.

Aun antes del conflicto con el campo, la amplia popularidad de la que gozaban la gestión y la propia Cristina había sufrido alguna erosión por las dudas que generó la ratificación en el nuevo gabinete de algunos personajes muy desacreditados, como Guillermo Moreno y Julio De Vido. Este desgaste se acentuó por el escándalo de la valija bolivariana y la temprana negación a devolverles credibilidad a las estadísticas oficiales. Sin embargo, el gran punto de inflexión en el desarrollo de esta gestión y de fenómeno del kirchnerismo fue la revuelta fiscal del año pasado.

En verdad, no se registran antecedentes de un acontecimiento similar en nuestra historia: un grupo muy significativo de productores y ciudadanos consideraron confiscatoria (y, por extensión, ilegítima) la intención del Gobierno de incrementar un impuesto. Al Gobierno esto lo tomó por sorpresa: mansamente, la sociedad argentina había tolerado, mucho antes de los idus de marzo, un incremento espectacular de prácticamente un 50% de la carga tributaria (del 20 al 30% del PBI). Paralelamente, el tamaño del Estado y su capacidad para involucrarse e intervenir en la vida de los argentinos había aumentado mucho más de lo que esos guarismos suponen, sin que se hubieran registrado síntomas claros de resistencias o reacciones negativas.

La resolución 125 fue la gota que rebasó el vaso y todos los intentos del Gobierno por justificarla terminaron (tanto por las formas como por los contenidos) profundizando el conflicto y, sobre todo, el insalvable desgaste en términos de imagen y popularidad del Gobierno y de la pareja presidencial. En efecto, Néstor Kirchner volvió a los primeros planos, desplazó la figura de su esposa y, consecuentemente, quedó archivada cualquier esperanza de moderación dentro del Gobierno.

Los Kirchner se refugiaron con sus seguidores más fieles y se apoyaron en una coalición de gobierno minimalista y defensiva, que aún conserva una notable capacidad de daño. Toda la estrategia oficial descansa en el uso discrecional y opaco de los fondos federales, con los que se logra la renuente disciplina de una mayoría de gobernadores, intendentes, sindicalistas y líderes de movimientos sociales. Pero al hacerlo han renunciado al electorado moderado e independiente, que supera largamente el 70% de la población. En suma, quedó claro que una cosa es mantener por cualquier medio el poder real, pero otra muy diferente es traducir ese poder en votos, consenso y popularidad.

En la práctica, Cristina gobierna gracias a una legitimidad de origen correspondiente a una correlación de fuerzas que, como pusieron de manifiesto las elecciones de junio, cambió significativamente en apenas 20 meses. Mientras tanto, su legitimidad de ejercicio enfrenta desafíos permanentes, pues la sociedad reclama por cuestiones que esta administración no ha logrado, sabido o querido resolver: la inseguridad, la inflación, la pobreza y el desempleo.

La duda que probablemente desincentive la rectificación del actual rumbo es la que suele embargar a los líderes que ven mermar el apoyo de la ciudadanía: puede que nada cambie demasiado si revisan su estrategia y tratan de seducir a quienes ahora los critican, mientras corren el riesgo de desconcertar a quienes, a pesar de todo, aún los apoyan.

En cualquier caso, enredada en una miríada de conflictos generados desde el Gobierno y autoinfligiéndose cotidianamente daños a su imagen, Cristina se aleja paso a paso de la promesa de hacer de la Argentina un país normal, excepto que nos resignemos a aceptar que la anomia, el aislamiento, el estatismo, el acoso a la libertad de expresión y la acumulación de facultades extraordinarias en el Poder Ejecutivo constituyen, efectivamente, la normalidad.

 

* Sergio integra el equipo titular de Política y Pelotas, pero a veces, como hoy, se lo prestamos a La Nación.

09/12/09

Programa del 07 de diciembre


Descargate el último programa de PYP a tu PC desde este link.

03/12/09

Programa de 30 de noviembre


Descargate el último programa de PYP a tu PC desde este link.