12/11/09

Yo vi a Jaime Stiusso

Por Omar Lavieri

Hoy por la mañana en el cuarto piso de los Tribunales de Comodoro Py había mucha gente. Estaban los directivos del diario La Nación, Julio Saguier y Bartolomé Mitre. Un poco más lejos estaba el procurador de la Ciudad, Pablo Tonelli, quien esperaba para declarar por el caso de espionaje de la banda de Ciro James. También estaba allí Adrián Félix López, el hombre que armó la estructura de facturas truchas usadas en el caso Skanska.
Los directivos de La Nación estaban allí porque se verían cara a cara con el espía más nombrado de la Argentina, Jaime Stiusso. El director de Contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia (SI) los querelló por calumnias e injurias. Y habían sido citados a una audiencia de conciliación.
A las once de la mañana en punto Jaime se acercó a sus abogados. Unos pasos más allá Mitre y Saguier aguardaban el momento del encuentro. Pantalón azul, camisa blanca, campera negra en mano y zapatos lustradísimos, Stiusso esperaba el inicio de la audiencia.
Se sacó los lentes de sol de un leve color marrón y eso me animó. Me acerqué, tarjeta personal en mano. Lo saludé, me presenté, le di mi tarjeta y le pedí que cuando quisiera me invitara un café. Hubo algunos comentarios acerca de quién debía pagar la cuenta en el bar. Y nada más. Lo puedo decir: conozco a Jaime. El hombre de pelo canoso y cortito, de no más de un metro setenta y cinco de estatura que sabe casi todo sobre todo el mundo.

1 comentarios:

patricia dijo...

no te preocupes... el seguro ya te conocia ;)