25/10/09

Otro equipo

Por Sergio Berensztein*

Con total honestidad, River me sorprendió muy gratamente. Debo ser el crítico más feroz de este River (tanto en lo futbolístico como en lo institucional), pero esta vez, nobleza obliga, vi un equipo que, conciente de sus limitaciones, estuvo comprometido, concentrado y dispuesto al sacrificio para compensar la falta de recursos y de suerte.
No es casualidad que en el primer tiempo el dominio haya sido tan claro, mientras que en el segundo Boca recompusiera su imagen y hasta estuviera a punto de ganarlo. Es que los viejitos estamos para jugar no mucho más que 45 minutos. A Gallardo y a Ortega los mandaron a descansar, pero el pobre Pelado Almeyda se quedó sin aire y sin piernas desde los 25 del complemento. No podía volver, caminaba la cancha con impotencia y hasta con culpa. ¡Me sentí tan identificado!
¿Se pierden goles por mala suerte? Sí, pero no solamente. Cuando te salen todas (como a Palermo, que tiene una y la manda adentro) es porque hay confianza de sobra. Y en River eso falta y hace tanto... Abelairas tuvo dos claras y las desaprovechó, una en cada tiempo; hace rato es una gris sombra de ese pibe de zurda endiablada y gambeta para adelante que alguna vez insinuó ser.
Domingo a minutos de comenzar el partido picó en el vacío,se escapó solito por su andarivel y la pelota salió besando el palo derecho (cuántas veces habrá soñado con hacerle un gol a Boca? Pero el pibe juega de volante de contención, y no al estilo Bolatti o Marangoni, más bien se parece a Merlo o a Giunta...). Y para colmo Orteguita erró el penal (muy bien el Pato, una actuación muy convincente, el tiro libre del Muñeco era inatajable). Lo del Burrito fue pobre, pero lo hizo echar al paraguayo Cáceres, ¡justo una vez que era inocente!
Debe haber sido la primera vez en la historia de un super clásico que River juega sin delanteros de punta. Ni el Enano, ni el Burrito ni por supuesto el Muñeco Gallardo lo son, y cuando entró el Ogro Fabbiani... En fin, sin comentarios. Debo confesar que los extrañé a Pedro González, a Morete, a Luque, a Pinino, a tantos jugadores que al menos pisaban el área sin pedir permiso, sabiendo dónde estaban, moviéndose con comodidad.
Creo finalmente que hay mucho mérito en el Negro Astrada, sacó a este equipo maltrecho de terapia intensiva y lo puso en terapia intermedia. Al menos River ya no anda por la vida con respirador artificial. Falta mucho para que sea un equipo a la altura de su historia y de las demandas de sus seguidores, pero se ha dado un paso positivo y es justo destacarlo. Fui a la cancha esperando lo peor y el empate me dejo más que conforme. En el desarrollo del partido, River fue algo superior. Jugando así, los resultados eventualmente se van a dar. Si jugás a nada, podés incluso ganar un campeonato, pero al siguiente salís cola. Prefiero esto.

PD: El Indio Vega se atajó todo, es mucho más arquero de lo que pensaba.

*Director de Poliarquía Consultores.

2 comentarios:

Tomas dijo...

Sergio:
No soy de River, no sigo a River. Soy bostero.
Puedo coincidir con el 95% de tus observaciones, menos con una: aquella de Que el burrito "hizo echar a Cáceres" que describes con un tono piadoso y casi justificativo. El burrito hizo una típica argentinada: engañó, mintió, actuó. Éticamente deplorable. ¿Estamos por enseñarles a nuestros hijos a tirarse al suelo, a simular como hacen constantemente Ortega y Buonanotte? Si criticamos la "mano de Dios", el "chupame", etc, deberíamos también criticar esta barbaridad. De lo contrario no nos quejemos cuando K mienta o exagere.
Abrazo: Tomás

Silvio dijo...

Coincido con Sergio en cuanto a su lectura general del partido. Quizá crea que Caceres no es tan inocente como él lo describe. Pero a su vez disiento con Tomas porque el fútbol es un ámbito muy particular en que se actúa distinto que en la vida en general. En todos lados del mundo los jugadores e hinchas buscan sacar ventaja por distintos medios no muy éticos y a veces hasta salpicados de injusticia. Yo no conozco a algún alemán que critique el artilugio de Klinsman en el penal que simuló en la final del 90 en que cayó como si lo hubieran matado de un tiro. ¿Que cometió? ¿una “alemanada”?. Sin embargo la sociedad alemana funciona por otros carriles que van más allá que lo que pasa en un rectángulo de fútbol.
Yo no criticaría de un modo tan abarcador lo que sucede en un partido de futbol, sí, quizá lo que dijo Diego en la famosa conferencia de prensa porque ya entraba en un ámbito más coloquial en que las formas y los fondos son más significativos; como así también criticaría de un modo mucho más profundo a los comunicadores sociales que desautorizan el trabajo de DT de Maradona por ser un adicto a las drogas. Sí respeto a los que lo critican por su forma de parar el equipo o por otras yerbas futbolisticas.

Perdón por lo excedente del comentario pero que se yo… Cariños.

PD Hablen un poco más de Pelotas y no solo de Politicas.