El traficante de armas sirio, Monzer Al Kassar cumplió con el último requisito que le faltaba para quedar a un paso de la condena que, seguramente le va a dictar la Justicia argentina. Hoy por la mañana se reunió con el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi en la cárcel de Estill en Carolina del Sur, Estados Unidos.
A las nueve de la mañana el reo, vestido con la ropa del Penal, color caqui, se sentó frente al juez argentino y, durante dos horas habló en inglés del episodio que fue una muestra importante de cómo se hacían las cosas en la era de Carlos Menem. El contenido de la conversación se conocerá cuando el juez dicte sentencia.
Al Kassar fue procesado hace años por el delito de falsedad ideológica agravada, que se castiga con penas de hasta 8 años de prisión. Se lo acusa de haber introducido datos falsos para obtener documentos auténticos.
Menem le prestó el saco que usó Al Kassar para sacarse la foto que usó en los documentos argentinos. Y el posó en un improvisado set fotográfico en la sede del Gobierno argentino.
La entrevista era necesaria para completar los pasos procesales antes de que el juez dicte condena en la causa judicial iniciada en la década del´90 cuando el traficante de armas sirio consiguió en un trámite ilegal los documentos y la ciudadanía argentinos.
El juez tuvo que viajar hasta Estados Unidos porque el traficante de armas cumple una condena a 30 años de prisión dictada por la Justicia de Nueva York por haber intentado vender armas a las FARC.
Martínez De Giorgi fue acompañado por su secretario Esteban Murano y tuvo la colaboración de Joseph Newman, asistente de la fiscalía de la ciudad de Savannah , en el estado de Georgia y del cónsul argentino en Atlanta, Carlos Layús.
A principios de mayo se conoció la fecha exacta del viaje en el que el caso Al Kassar comenzó a entrar en la recta final.
0 comentarios:
Publicar un comentario