17/05/09

Lanús, Huracán y la esperanza

 
El fútbol argentino se ha ido convirtiendo en un espectáculo aburrido. Pero por suerte cada tanto, hay quienes invocan el espíritu del potrero y hacen que los hinchas volvamos a sonreír al momento de ver jugar a Blanco, Salvio o Pastore. Es simple, un toque al que tiene la misma camiseta. Un gambeta cuando el atrevimiento lo indica y un pase a la red cuando no queda nada más que hacer. Pero no parece tan simple. Cuando se complica todo y la especulación tapa al buen juego caemos en el gris que durante los últimos torneos ha colorido al nuestro fútbol. Hay destellos de que alguna vez se volverá a jugar como solía suceder. Esperemos que los equipos que juegan al fútbol mantenga a sus jugadores para poder verlos un par de campeonatos seguidos. Así comenzaremos a acostumbrarnos a ver fútbol y dibujar una mueca de alegría. Como antes. Como debería ser siempre.

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