En junio del año pasado el Gobierno de Mauricio Macri denunció a Roberto Digón y su esposa por haber usado el cargo que ella ostentaba como Directora del Instituto de la Vivienda de la Ciudad, para favorecer a gente cercana a la pareja. La Procuración de la Ciudad denunció por los delitos de defraudación contra la administración y negociaciones incompatibles con la función pública al dirigente peronista, a su esposa Silvia Gottero, a Juan Pablo Pagiola, María Laura Dipietro y Raúl Gottero. Silvia Gottero fu directora del IVC desde septiembre de 2004 a diciembre de 2007 . La primera irregularidad involucra a Digón en tanto secretario del sindicato de empleados del Tabaco. El IVC creó en 2005 un programa de ahorro previo para organizaciones sociales mediante el que se trataba de solucionar el problema habitacional de sectores populares. El programa incluía a organizaciones sociales pero especialmente a sectores un de escasos recursos y con necesidades especiales. El Sindicato del Tabaco inició un expediente para ingresar en el Programa y construir viviendas. Cada Organización selecciona a los beneficiarios del Programa y elige un predio para llevar a cabo la obra. Una de las condiciones que pone el Programa es que los beneficiarios sean asociados a la Organización que los representa. El Sindicato del Tabaco pidió ingresar al Programa para beneficiar a 277 familias. Pero en la nómina que presentó el Sindicato había personas que no pertenecen a la organización. Muchos de ellos pertenecían a oficinas del gobierno de la Ciudad e inclusive varios a la Agrupación Nuevo Boca con la que Digón da pelea en el Club de a Ribera. La Procuración de la Ciudad estimó que si iban a beneficiar a 92 asociados del Sindicato no tendrían que haber comprado un predio como el que compraron que costó 4.350.000 pesos. El sindicalista rechazó lo denunciado.
El segundo hecho denunciado se basa en que el hijo de Gottero, Juan Pablo Pagiola, pidió un crédito para refaccionar su vivienda que le otorgaron en 19 días. Consiguió que le dieran 18.677,44 $ a pagar en 360 cuotas sin interés de 51, 89 $ cada una. Claro, que además de permitirle pagar el crédito en 30 años, Pagiola, tenía una ventaja adicional: trabajaba en el IVC, el Instituto en el que su madre era directora. El Plan que le permitió a Pagiola refaccionar la terraza de su casa, estaba destinado a ciudadanos de bajos recursos que no podían realizar obras fundamentales en sus viviendas.
El último hecho denunciado se refiere a María Laura Dipietro quien era la secretaria de la esposa de Digón. Ella solicitó un crédito hipotecario alegando emergencia habitacional. Se inscribió en un programa para la Transformación de las villas de la Ciudad, que casualmente era dirigido por Raúl Gottero, hermano de su jefa. Dipietro , claro, integra la Agrupación Nuevo Boca. Su perfil boquense fue suficiente para conseguir lo que otros pueden lograr sólo si fueron desalojados, si se les incendió la casa, si el estado de salud de los habitantes de la vivienda requiera una mudanza, si es un grupo familiar con hijos menores y un solo padre, o si hay ex combatientes de Malvinas, por ejemplo. Obviamente la señora Dipietro no entraba en ninguna de las categorías.Pero de todos modos consiguió un crédito por 80.000 pesos apenas 5 meses después de haberse iniciado el trámite. Para concluir, la denuncia del abogado Augusto Coronel señala que “se han concedido beneficios a personas cercanas al matrimonio Digón –Gottero, en detrimento de la población a la que está dirigido el plan, es decir gente que no puede adquirir una vivienda o refaccionarla, que resulta privada de esta posibilidad al resultar desviados los fondos para beneficios de allegados de la Directora y su cónyuge, en detrimento de los que realmente lo necesitan”.
La causa comenzó en un juzgado de Instrucción pero ahora pasó a la Justicia Federal porque los fondos usados son de la Nación y no de la Ciudad. El juez Octavio Aráoz de Lamadrid y el fiscal Gerardo Pollicita, están a cargo del caso.
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