31/05/09

Gracias Messi


Por Omar Lavieri

Lo más probable es que Lionel Messi nunca se entere de estas líneas a modo de agradecimiento. Pero vale la pena intentarlo. Hace unos días volvió de España la periodista y amiga Marina Artusa, directora de la revista VIVA. Tuvo la oportunidad de entrevistarlo en Barcelona y de paso aprovechó para pedirle que firmara una camiseta para regalarme. "Para Omar con afecto" reza la dedicatoria seguida de una firma y un "LEO". El regalo llegó un par de días después de la consagración europea de Messi. El día de la final de la Champions, el rosarino se recibió de gran jugador. Hizo lo que le pidió el técnico y, además, metió un gol de cabeza nada menos que con su metro sesenta y ocho contra una defensa de ingleses. Ahora sólo falta que se consagre con la 10 de Argentina para instalarse definitivamente en el escalón más cercano a Maradona. Ya está cerca de subirse al peldaño desde donde los grandes miran al más grande del Mundo.
El gol de Messi contra Manchester lo grité en la calle Colombres 16, donde esperaba un colectivo. Miraba el partido de ojito a través del vidrio de una peluquería de barrio cuando de repente la peluquera gritó con navaja en una mano y tijera en la otra. Festejaba a los saltos el romano gol de Messi. Su clienta miraba desconfiada por el espejo. Ella era feliz por el éxito de un pibe argentino que llegó en silencio-como vive- a meterse de a poquito en el corazón de los argentinos.
Hace 6 años tuve la suerte de saber de su existencia y de convertirme en "messista" o "messidoniano". Mi amigo, compadre, periodista e hincha de Independiente, Leonardo Mindez (quien atesora una foto junto al Bocha) estaba haciendo una pasantía en el diario La Vanguardia de Barcelona y lo enviaron a entrevistar a un argentino que jugaba en las juveniles blaugrana. Volvió de verlo y me llamó para contarme eufórico y asombrado que "el arquero le da la pelota y Messi elude a todos para hacer el gol". Escribió la primera nota sobre Lionel y desde aquel lejano 2003 hizo que yo, sin siquiera haberlo visto a Messi, pero absolutamente confiado en el "paladar rojo" de Mindez, comenzara a hablar loas en público (por radio y por TV de cable) y en privado (con amigos, colegas y familiares) del pibe que Ñuls no pudo retener.
Por eso el gol de la final lo celebré con el puño cerrado y una sonrisa de esas que no se explican, como si fuera un gol propio, de los partidos del barrio. Luego recibí la camiseta firmada y por un momento pensé que el pibe, que estampa su "LEO"en cientos por mes, sabía que se la estaba dedicando a un ignoto periodista argentino que había comenzado a hablar de él allá lejos en el tiempo y al que le arranca de esas sonrisas inexplicables, como sólo Diego sabía hacer. Un segundo después me dije que no, que era imposible que Messi lo supiera. De todos modos, quién me quita lo soñado. Luzco la camiseta con mucho orgullo. Y, aunque jamás le llegue a sus oídos, le digo: "Gracias Messi".

3 comentarios:

Reinaldo Martinez dijo...

Doy fe. Vos fuiste, luego del aviso de Leo, quien nos habló, en el programa de Carolina Perín, del zurdo argentino que usaba la 10 en las juveniles del Barça.
No sos el descubridor, pero sí el primer promotor de la "Pulga" en la Argentina.
Abrazo,
REI

Palito dijo...

Estimado Omar:
Muy buen la nota, no deja de ser un orgullo tenerla. Lo doloroso de la historia de "Leo" como quieren que le digan es que cuando nos necesito como argentinos no estuvimos y pareciera que ahora algunos sienten que se ha olvidado de su tierra cuando en el festejo no tenía ninguna bandera alusiva a su país de ortigen.
En una oportinidad Serrat le preguntó a su madre que era la patria y ella le contestó: La patria es aquella que te cobija, te da de comer, la que te cuida y protege. Aquí con Messi no lo supimos aplicar. Te mando un abrazo. Palito.

PYP dijo...

Reinaldo, Palito, gracias por comentar
Omar Lavieri.