Cuando comenzó la investigación de Skanska, quien por entonces era juez federal y ahora es ministro de seguridad porteño, Guillermo Montenegro, detectó que varias de las facturas truchas usadas por la empresa sueca, habían sido usadas en otras obras públicas.
Montenegro detectó doce sociedades que habían usado las mismas facturas que Skanska, una de ellas Gotti SA, que es una de las empresas de construcción más vinculadas al kirchnerismo.
El juez federal Octavio Aráoz de Lamadrid comenzó una investigación acerca de la facturación de Gotti S.A. Según fuentes judiciales, Gotti presentó 53 contratos de obrá pública que se llevaron adelante desde 2002 a 2007 por unos 627 millones de pesos. Cinco de ellos los hizo Vialidad de la provincia de Santa Cruz por 300 millones, el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda de esa provincia encargó 40 obras por 239 millones en tanto ocho contratos más fueron realizados por ese instituto y refrendados por una Subsecretaría que depende del ministro Julio De Vido. La cifra fue de 86 millones.
Frente a todas las facturas que de compras, servicios y gastos de Gotti, la justicia le pidió a la AFIP que determinara si había -además de las vinculadas con Skanska- otras empresas truchas que la autoridad impositiva ha descubierto. La AFIP dijo que si: encontró un total de facturas truchas por unos 128 millones de pesos. Pero además la AFIP halló una muestra de empresas sospechadas de ser truchas: la cifra de este acápite de la investigación llega a los 266 millones de pesos.
Desde 2002 a 2007 Gotti facturó 1200 millones de pesos. De ellos 627 vinieron del estado provincial y otro tanto a empresas que hicieron obra pública mediante otros contratos. La justicia determinó que Gotti emitió facturas a empresas falsas por unos 400 millones de pesos. Si el caso Skanska donde se descubrió una facturación trucha de 17 millones que se usó –según la empresa, para pagar comisiones ilegales- sacudió la estructura K, habría que pensar que puede pasar por 400 millones de facturación trucha de una empresa pingüina y controlada por Lázaro Báez, el empresario que extendió su poderío al compás de su amistad con los Kirchner.
Debido a esta situación fueron imputados por la Justicia Sergio Leonardo Gotti, Fausto Gotti y Carlota Cebreyro de Gotti. Ahora los esperan en Tribunales.
0 comentarios:
Publicar un comentario