28/10/08

Cuando el Puma Corleto creyó que lo iban a secuestrar

Todo comenzó en enero de este año. El full back de Los Pumas, Ignacio Corleto recibió mails de alguien que se hacía llamar Ruth Infarinato y que lo contactaba en nombre de la Fundación Alas. Infarinato trabaja para la Fundación en el área de prensa. El contacto se realizó para que Corleto grabara un spot publicitario para la Fundación.
En los mails, la alegada Ruth Infarinato le pedía a Corleto que una vez en Buenos Aires -el rugbier juega en Francia- se contactara con personas de su organización. Corleto recibió un llamado a su celular para indicarle que un remís lo iba a pasar a buscar para llevarlo a la filmación. Ese viaje en remís nunca se llevó a cabo.
Días después, llamaron a casa de su novia para sumarla a la supuesta filmación y a sesión de fotos.
Corleto volvió a Francia y se comunicó con la verdadera Ruth Infarinato, quien le dijo que nunca le había mandado mails. Es decir,que había que averiguar quién era la falsa Infarinato.
El rugbier denunció el caso ante la Justicia porque creyó que era una maniobra para secuestrarlo.
El juez federal Sergio Torres y el fiscal Guillermo Marijuan quedaron a cargo del caso. A partir de la localización de la cuenta de Internet, funcionarios judiciales encabezados por el secretario del juzgado, Diego Iglesias, llegaron a la casa de la irreal Infarinato: en una vivienda de la calle Mercedes al 4600 dieron con Denise Chantal Palumbo del Pino.
Ella dijo ser productora de TV y no explicó por qué usaba una falsa identidad para mandarle mails a Corleto en nombre de una Fundación en la que no trabajaba.
En la computadora de la falsa Infarinato, había un mail que le mandó a Corleto y además, había archivos con datos no sólo del Puma y su familia, sino de varios famosos más. Ricardo Darín, Nancy Dupláa, Agustín Pichot y los actores de la recordada telenovela Montaña Rusa, entre otros, figuraban entre los que la falsa Infarinato relevó. Cuentan fuentes judiciales que en medio del allanamiento, sonó el celular de la mujer y el identificador de llamados señaló "Adrián Suar". "Me llama el Chueco", dijo y no atendió porque estaba ocupada en otra cosa.
La Justicia federal determinó que la verdadera Infarinato n tuvo ninguna relación con el caso y que la "productora de TV" no intentó secuestrar a Corleto y pasó el caso a la Justicia Contravencional de la Ciudad. La calificación es de "hostigamiento". Ahora resta saber si la "productora de TV" realiza la misma maniobra con otros famosos. Lo que no queda claro es para qué lo hacía.
 

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