El 20 de mayo se cumplen diez años del suicidio de Alfredo Yabrán. Hoy aparece una nota mía en "Miradas al Sur" el dominical que dirige mi viejo amigo Eduardo Anguita. En 1997 tuve la posibilidad de entrevistar para el diario Clarín a Yabrán. En aquella oportunidad, con el asesinato de José Luis Cabezas presente, hubo tiempo para hablar de algunas cosas no tan políticas. Le preguntamos por los libros que había leído últimamente y contestó:"ninguno". Le preguntamos cómo conoció a su mujer y contó que "yo trabajaba en una panadería y ella era clienta, así que parece que le gustó la flautita". Le preguntamos de qué cuadro era y dijo "de River, pero no soy fanático". Y le preguntamos cómo se definía políticamente, a lo que contestó "yo no tengo una orientación política. Ninguna persona de servicio tiene vocación política ni pelo largo ni barba ni bigote... si me tuviera que definir podría ser del partido de Passarella. Una respuesta para POlítica y PelOtas.
Hace una década Yabrán estaba prófugo porque era, para la Justicia, el autor intelectual del asesinato de Cabezas. El 20 de mayo se pegó un tiro en la boca. Muchos dudan acerca de la muerte del "cartero" que manejaba una entramado de poder y dinero sólo comparable con el que algunos empresarios kirchneristas regentean en la actualidad al total amparo de la amistad pingüina.
Hace una década Yabrán estaba prófugo porque era, para la Justicia, el autor intelectual del asesinato de Cabezas. El 20 de mayo se pegó un tiro en la boca. Muchos dudan acerca de la muerte del "cartero" que manejaba una entramado de poder y dinero sólo comparable con el que algunos empresarios kirchneristas regentean en la actualidad al total amparo de la amistad pingüina.
Por Omar Lavieri (olavieri@fibertel.com.ar)
PD. En la nota de Miradas al Sur cometí un error. Las oficinas desde las que Yabrán cruzaba caminando hasta el Hotel Presidente estaban en Carlos Pellegrini no en Viamonte. Pido disculpas.
0 comentarios:
Publicar un comentario