A Ricardo Noir le dicen Tito. En Villa Elisa, Entre Ríos, el pibe que amargó a Racing en el último minuto y alegró a Boca, trabajaba en la Cooperativa Arrocera Villa Elisa. La Arrocera comenzó a funcionar en 1974 y hoy tiene 147 socios. Cultivan 17000 hectáreas de tierra, concentran el 12 % de la producción provincial de arroz y el 5 % de toda la producción arrocera del país. Fue operario de la planta industrial de la Cooperativa desde marzo de 2005 a julio de 2006. Cobraba un sueldo de unos 1100 pesos y a eso había que agregarle las horas extras. Ricardo empaquetaba el arroz en paquetes de medio kilo, un kilo, diez o en bolsas de cincuenta. Su padre había trabajado en la Cooperativa y cuando Tito cumplió los 18 le tomaron una examen. Y entró a laburar. Le gustaba mucho el fútbol. Se probó en Colón y no quedó. Fue a Boca, unos días y volvió a Villa Elisa. Pero hizo un intento más. Eso sí, pidió licencia sin goce de sueldo por si no se quedaba a jugar en Buenos Aires. Y los cooperativistas le guardaron por tres meses su puesto de trabajo.
Comentario de Omar Lavieri en Metrópolis, radio Continental, lunes 19 de mayo de 2008.
0 comentarios:
Publicar un comentario